Shallot 03. Los asesinos del Gr – Michael Clynes

Como hijos de Caín, todos estamos marcados por el asesinato. Cuando la Tierra aún era joven, Caín mató a su hermano con una quijada de asno y se escondió en el bosque hasta que Dios le encontró, le asió la cabeza y le impuso la marca del asesino. Nosotros debemos de ser sus hijos, ¿no es cierto? Y si Caín, hijo de Adán, es el padre de todos nosotros, hemos de llevar su marca.