Yodo – Hernandez Luna, Juan

Es de noche.

Como un demonio de lluvia y sal, como un relámpago de lodo y abismo, la calle muestra su espina descarnada.

Es una calle larga, delgada, sinuosa.

La calle principal del barrio.

Mi sombra se desliza lenta por las casas perdidas, bajo la inmensidad húmeda y silenciosa.

Amenaza llover. El agua se esconde en la vejiga oscura del cielo y se niega a caer en estas calles sin pavimento.

Camino hasta la parada de los camiones y levanto algunas sobras de comida: una mitad de naranja, una cáscara de lo que fue un tamal.

Son las 7:45 de la noche cuando llega el autobús número 5